El desenlace de Álex, conocido durante años como un DJ alternativo en Ibiza, ha estado marcado por el desalojo de la cueva en la que residía desde hacía más de diez años. La intervención se produjo después de que la Policía Local de Sant Antoni de Portmany recibiera un aviso alertando de que una persona estaba viviendo en la zona de Punta Galera, un enclave natural protegido del litoral ibicenco.
Según explicó el Ayuntamiento, los agentes acudieron al lugar para comprobar si existía una ocupación irregular o si el ocupante necesitaba algún tipo de ayuda. En la primera inspección no encontraron a nadie, aunque sí detectaron señales evidentes de que alguien estaba utilizando la cueva como vivienda. Tras varios días intentando localizar a la persona, finalmente este jueves Álex se presentó en dependencias policiales, donde fue identificado.
De origen checo, Álex había alcanzado notoriedad en la escena musical de los años noventa. Llegó a obtener discos de oro y platino y compartió cabina con figuras reconocidas de la electrónica internacional. Sin embargo, hace más de una década decidió abandonar ese estilo de vida y trasladarse a una cueva situada en los acantilados de Punta Galera, en el norte de la isla.
Desde hace aproximadamente doce años vivía allí por voluntad propia, apartado del circuito musical que le dio fama. Pese a haber perdido un ojo, llevaba una vida austera junto al mar y convivía con varios gatos que le acompañaban en su día a día. Con el tiempo, el lugar también se convirtió en un punto donde ofrecía bebidas como zumos y mojitos a quienes se acercaban por curiosidad.
Este viernes, los agentes iniciaron un expediente sancionador al considerar que se trataba de una pernoctación irregular por acampada ilegal en un espacio natural protegido. Por su parte, Álex se ha comprometido a retirar los residuos acumulados en la cueva y a trasladarlos, colaborando así en la limpieza y preservación del entorno.